¿Control emocional o miedo al vínculo?: No es que no quiera, es cómo quiero
¿Control emocional o miedo al vínculo?: No es que no quiera, es cómo quiero
En el texto anterior mencioné ciertas cosas que me gustaría tener o no me gustaría tener en un vínculo. Cuando hoy releí mi texto, me di cuenta que tengo bastantes límites y estándares. No está mal pero sí puede parecer como que estoy más cerrada y soy poco flexible. Muchas de las cosas que escribí, en conjunto a la vez pasada a esa donde hablé de mi deseo de independencia y libertad combinado con mi deseo de conexión y cercanía, me recordaron del apego evitativo que solía tener. Una vez hablé de esto pero si no recuerdo mal, no volví a mencionarlo.
Claramente, todos los apegos que desarrollemos a lo largo de nuestra vida, porque aparte pueden ir cambiando, siempre salen de las dinámicas y experiencias que tuvimos. Todo empieza por casa y después se extiende a las relaciones que vamos transitando socialmente. Yo mencioné solamente mi apego evitativo pero también estuve un tiempito del otro lado. El apego ansioso. Este tipo de apego considero que es mucho peor. Estás constantemente pendiente a otra persona, te preguntas si te quiere, si te odia, si mañana te va a abandonar, si sos suficiente, etc. El otro día vi un video de un chico que planteaba algo, lo cual concuerdo. Decía que técnicamente era mejor ser la persona con apego evitativo en la dinámica ya que tenías más control y más ventaja. Es medio feo hablar de ventaja cuando uno simplemente quisiera conocer a alguien y punto. Pero lo que dijo es verdad. Cuando tenés una persona que está a tu disposición todo el tiempo pero vos no haces lo mismo para ellos, es muy fácil controlar todo desde afuera. Porque esa es otra parte de este apego, te da miedo involucrarte demasiado. Entonces siempre mantenés una distancia sutil. Te gusta la persona, la querés cerca, pero no tan cerca. Querés que te quiera pero no querés que te quiera tanto. Querés que te conozca pero no querés que te conozca a profundidad.
Por otro lado, solo en una dinámica tuve el apego contrario. Igual, el hecho de que lo haya tenido una sola vez en práctica, no significa que no tuve ciertos patrones que se repitieron en teoría. En el primer texto que subí de estos, yo marqué que había tenido una situación con un chico que me ghosteó. La verdad ni me acuerdo qué conté y qué no. Pero por si acaso, recapitulo. El famoso Gregorio, del cual todavía Caro y Mati me siguen jodiendo a pesar del tiempo que pasó, era un chico que conocí en el Cbc. Era de comunicación también, entonces compartimos todas las clases de Cbc juntos. Básicamente, todo el año nos vimos. Aca hago una pausa porque también me di cuenta que siempre suelo terminar interesada o atrayendo a hombres que suelen estudiar carreras o que yo estudio o que casi estudio. Por ejemplo, Lolo también está en comunicación pero en la UADE, Foca está en arquitectura, cuando solía usar apps de citas todos estudiaban marketing, diseño gráfico, algo con producción, publicidad. Así que se ve que hay un patrón de lo que me gusta. Capaz inconscientemente me estoy buscando a mi misma. Volviendo, había otra casualidad con Gregorio, vivimos demasiado cerca. Nunca vi exactamente en donde vive, tampoco que tuve las ganas de seguirlo hasta su casa, pero maso menos me hice una idea por los lugares que lo vi caminar siempre. Esto fue un factor un poco gracioso. La última vez que lo vi fue una sincronicidad re específica. Estaba volviendo de no se donde con mi hermana en colectivo. Justo ese colectivo hace una vuelta específica en las calles donde yo lo vi caminar. El colectivo estaba doblando en una esquina pero como estaba cruzando una mujer con un carrito, se frenó y la dejó pasar. A todo esto, Gregorio spawneo de la nada en la esquina y mi hermana y yo, que estábamos en el medio del colectivo justo a la misma altura en donde él estaba parado, lo miramos y nos hicimos las boludas.
Además yo vi que hizo una mini sonrisita de costado cuando me vio. Igual no sé a qué le sonríe después de cómo terminaron las cosas. Pero bueno, una gran característica suya es su ego, así que no me sorprende demasiado. Cuestión, con el muchacho me pasó lo que se volvió muy común en mi vida. Muchas miradas, poca acción. Habían días donde era terrible. Se daba vuelta a 180 grados para buscarme o mirarme. Yo no sé qué tanto le interesaba por dónde andaba yo o qué estaba haciendo pero bueno. Como dije cuando conté esta historia, a fin de año tuve un momento más espontáneo de que me chupaba un huevo todo, dije “ya fue” y me acerqué. No me acuerdo de haber contado la manera en que lo hice. Ese día habíamos tenido una última clase de una materia donde nos dieron los segundos parciales y el profesor te decía si promocionaste o ibas a final. Él se había sacado un cinco y como no le daba la nota se tuvo que ir a final. Mala mia, digamos que lo agarré con una cara de orto después. Pero bueno, yo estaba en otro mood y qué se yo, capaz le alegraba el día que una chica linda le pida su Instagram. Entonces terminó la clase, yo estaba con mi amiga y le conté lo que quería hacer. Yo estaba un poco nerviosa. Digamos que nunca hice eso y no es muy común hacerlo. Después de unas idas y vueltas, mi amiga me dice que lo sigamos a él y sus amigas que se estaban yendo a la cafetería. Todavía cuando pienso en lo que hice a veces me da cringe pero después intento suavizarlo con entender que eso es lo que me pintó en el momento y esta bien. Además creo que hay cierta adrenalina en ese momento que me gusta. Porque no sabes cuál va a ser la respuesta del otro. No sabes si tiene novia, si te mira porque tenes un moco en la cara, si es correspondido o si simplemente para él es un juego de miraditas y punto. Aparte él estaba con sus tres amigas y en la cafetería había otra gente x que vio la situación. Igual no me importó, serví tremendo show.
El acercamiento salió bien, pero lo que vino después fue solamente el universo pidiéndome que no me siga acercando. Desde que le pedí el Instagram hasta que hablamos pasó un mes. Al principio hice lo típico, likearle las historias y ver qué tipo de respuesta recibía de él. La respuesta fue nula. Se ve que le gusto que yo me acercara pero le importó demasiado poco devolver la señal de que también estaba interesado. Eso ya fue una gran red flag pero obvio que el apego ansioso me ganó y en vez de retirar mi energía, seguir invirtiendo de más. Aclaro también que pasó un mes porque él no solía subir mucho. Este dato es importante para más adelante. Después de un tiempo, él subió una foto y yo aproveché y me mandé directo a responder la historia para terminar con el misterio. Además estoy re orgullosa del chamuyo que le dije. Yo no suelo ser chamuyera, osea no como uno pensaría. No es que te tiro frases boludas que están re quemadas y todos usan. Suelo ser más chamuyera en conversaciones normales en donde voy metiendo cositas de a poco y tanteando. Pero no me tiro de una y digo cualquier cosa. Aparte el chamuyo ese que le tiré lo pensé sola, sin ayuda. Obviamente lo voy a poner. Le puse “al fin subís algo, asi tengo una excusa para hablarte”. Abran paso a la coqueta del año. Ojalá alguien lea esto y lo use, así sigue mi legado.
Ya con el chamuyo mandado, yo pensé que se iba a reír y me iba a seguir la conversación normal. Digamos que me sorprendió un poquito porque a pesar de que se rió, se puso un poco a la defensiva. Me dijo “igual yo siempre subo cosas”. Boeeeee, primero, mentira muchacho, y segundo, aceptá el chamuyo y cerra el orto. Por poco me mandaba una estadística de cuántas veces sube historias por mes. Así que con esto, consejo, sigan la corriente y no se pongan a discutir nada. Eso ya debería haberme hecho sonar la alarma pero lo dejé pasar. Empezamos a hablar, yo notaba que solía cambiar mucho de tema. Lo peor de todo es que no solamente yo era la única sacando temas de conversación, sino que me cortaba una buena conversación para decir “¿qué haces?”. Además yo no solía estar haciendo cosas muy interesantes. La típica cuando alguien te pregunta qué estás haciendo y justo estás haciendo lo más aburrido como mirar TikTok. Bueno, exactamente eso me pasaba y también me daba gracia que cuando yo le devolvía la pregunta él me decía “estoy viendo reels de Instagram”. Osea que tampoco estaba haciendo nada interesante. Entiendo que ponele, si estaba haciendo algo que podía ser un buen tema para sacar charla, tenía sentido que empiece con esa pregunta para después desarrollar más sobre lo que estaba haciendo. Pero no, estaba boludeando. Por otro lado, conecto esto con los apegos que describí, seguro no quería que lo conozca a profundidad. Por eso se mantenía muy al margen con lo que me contaba y capaz por eso cambiaba de tema constantemente para preguntar la pregunta más aburrida del mundo.
Aunque yo tuve que remar en dulce de leche, en un momento tuve que pensar qué podría hacer que se abra más. Me pareció una gran táctica contarle una anécdota graciosa que recientemente me había pasado para entrar en confianza. Eso ayudó bastante, hasta se soltó tanto que me contó una inseguridad suya. Quién diría que mi táctica funcionaría tan bien. Eso hizo que se suelte más pero como es característico del apego evitativo, mientras más te involucras, más ganas de escapar tenés. Justo cuando pensaba que todo iba bien, que la conversación estaba fluyendo más, que él se estaba abriendo más, se vuelve a cerrar. Dejó de responder, después de un día le pregunté si pasó algo para chequear y me mandó dos audios explicándome. En los audios se tardaba mucho en llegar al punto. Como que ni él sabía por qué había dejado de responder. Me dijo que le interesaba pero que justo en ese momento no estaba para hablar, válido. Pero después dijo algo que terminó de prender la alarma en mi cabeza. Me dijo “te iba a responder, después me olvidé, después me acordé que no te respondí y después dije “ya fue, no le respondo más"". ¿Qué chota se supone que te respondo a eso?. Aparte, ¿qué línea de pensamiento fue esa?. Pero bueno, finalmente entendí que no era por ahí.
Sinceramente, no me molestó que me haya ghosteado. Es como que no me sorprendió por lo que antes venía viendo de él. Para ser la primera vez que alguien me ghoteaba me lo tomé bastante tranqui. Todo esto pasó en diciembre de 2024. A fines de enero yo tenía que volver a la facultad porque me había anotado al intensivo de verano de economía, no sé si se acuerdan del profesor raro que no explicaba muy bien. El primer día llegué al aula y me quedé esperando a los profesores. Mientras boludeaba con el celular, del pasillo escucho una voz muy familiar. Adivinen quién chota paso por esa puerta. El mismísimo Gregorio con dos de sus amigas. Dato curioso, yo le había dicho que me anoté al intensivo mientras hablamos. Casualmente ignoró el tema y lo cambió. A mi me había parecido raro pero lo dejé pasar. Honestamente no sé por qué no me dijo que también se había anotado. No había razón lógica si total, ponele que ya tenía planeado ghostearme, igual me iba a ver en el intensivo. Eso no cambiaba nada. Al principio me descolocó, pero las próximas clases volví a mi modo nonchalant y mantuve esa distancia. Se re notaba que las amigas se enteraron pero que no les contó la historia completa. Un día ellas a propósito se sentaron cerca mío para que eventualmente él llegara y se sentara cerca mío. Y a pesar de su impulso repentino de ghostearme, eso no lo frenó de seguir siendo mi fan. Lo mismo que antes, me miraba, me buscaba a ver dónde estaba, se daba vuelta para mirarme, etc. Yo no dejé que me afectara mucho, además tenía que estar locked in para aprobar la puta materia y poder anotarme al cuatrimestre que venía.
Gregorio quedó ahí, como dije, lo volví a ver como dos veces más en la calle pero hasta ahí. Y también me lo encontré en su momento en Okcupid cuando la usaba. Creo que encontrarlo ahí me hizo dar cuenta de lo superficial de esas apps. Decía que él estaba buscando “algo de una noche o a corto plazo”, obviamente. Y decía que estaba estudiando abogacía y la carrera esa de los guardavidas. Cuando vi eso pensé “con razón”, porque ya había empezado el cuatrimestre y yo en la facultad no lo vi nunca más. Veía a sus amigas pero él no estaba en ningún lado. Igual mejor, que se mantenga lejos, aunque la verdad que no me hubiese cambiado si lo seguía viendo. También, antes de abril de 2025, cuando lo dejé de seguir y lo saqué de Instagram, noté un cambio en él. Antes no solía subir mucho, pero después de ghostearme parece que tuvo un interés en empezar a subir beboteos muy seguido. Literalmente cada semana subía algo. Y lo más gracioso era que en las notas de Instagram ponía canciones de dolido y likeaba reels que decían “cuando la ghosteas y le rompes la ilusión del amor”. Que ridiculoooo. Realmente fue uno de mis momentos más humildes. Por algo tuve que subir la vara.
Entonces con Gregorio tuve mi primer experiencia con el apego ansioso. Justo también era verano entonces al tener menos distracciones externas, estaba más pendiente a sus mensajes. La verdad que fue raro. Mi personalidad no está acostumbrada a estar de ese lado. Es raro para mí haber estado tan pendiente de alguien. Por suerte, aprendí de la situación y ahora sé regularme. Pero todavía tengo ese miedo de perderme en el vínculo. Por eso siento que muchos límites y estándares que tengo son para ayudarme a no volver a dejarme consumir por la otra persona. Muchas veces tengo el miedo de volver a conocer a alguien y volver a perderme a mi misma. Me encantaría ser parte de la vida de alguien y que sea parte de mi vida pero que eso no signifique abandonar todo lo que soy por alguien. Me gustaría que mis amigas y familia se lleven bien con él y viceversa pero también aprender a separar y juntar mundos cuando es necesario.
Por ejemplo, una de las grandes razones por las cuales el vínculo entre Foca y su ex novia no fue para un lado muy armonioso es que ellos, al haberse conocido en la facultad y estudiar la misma carrera, los boludos se anotaban a TODAS las materias juntos. Cuando yo discutía esto con Caro y Mati, me decían que yo no saliera con nadie de la facultad porque me iba a pasar lo mismo. Y mi opinión, que ya la dejé bien en claro el texto pasado, para algo están los límites. Realmente no me importa si salgo con alguien de la facultad, o el amigo de alguien, o el verdulero de la esquina. Si de antemano pones los límites necesarios, no va a haber ningún problema como los de Foca y la chica. Igual, el muchacho también tenía un desprecio previo hacia ella. El problema este de la facultad era que él decía que “porque la veía mucho, se enojaba y estresaba y se terminaba descargando en ella”. Para mi fue una justificación media extraña. Osea sí, es normal que si uno no sabe controlar su estrés, lo termine proyectando en personas cercanas pero me parece medio cualquiera que se la haya agarrado POR DOS AÑOS con ella. Una cosa es haberte levantado con la tanga cruzada y enojarte con toda persona que te cruces en el día. Otra cosa es hablar mal de tu novia como si fuese un hobbie. Una cosa es una reacción que tenés cada tanto en momentos estresantes, otra un sentimiento sostenido. Y me sorprende que se haya tardado tanto en darse cuenta del problema. Al mismo tiempo, como dije, la chica tenía muchos problemas. Era muy insegura, tenía muy baja autoestima, tenía problemas en la casa, no tenía amigas. Digamos que no estaba en un buen momento de su vida para estar de novia y sumale a eso un novio que se subía al barco de sus problemas. Era obvio que eso nunca iba a terminar bien, y ser de la misma facultad era lo menos relevante en los problemas de la relación.
Volviendo a mi miedo de fusionarme demasiado, creo que mi libertad también se conecta un poco con mi deseo de poder mantener en control mi vida como yo quiero. Obviamente, teniendo siempre en cuenta lo que funciona para ambas personas. Pero como expliqué con el tema de la distancia, hay cosas que yo ni quisiera estar negociando y por eso evito tener ese tipo de problemas. Por ejemplo, Caro y Mati, al estar un poco lejos, ellos se organizan haciendo un fin de semana en la casa de uno y después en la del otro. Claro que tiene sentido, pero este es un tipo de dinámica que no quisiera tener. Con esa lógica, yo no podría irme a mi casa cuando se me cante el orto. No podría hacer planes espontáneos con la persona porque tengo que calcular ocho horas antes a ver a qué hora pasa el colectivo para después estar media hora y calcular para llegar un poco antes, eso sin pensar en el tráfico de ese día. También si yo me quiero volver tarde a mi casa debería pensarla mucho. No es lo mismo estar dentro de una zona que conocés y sabés que no va a pasar nada a estar en capital donde spawnea un fisura cada cinco minutos. También como dije en el texto pasado, a veces me gusta estar enfocada en una cosa específica. Yo me suelo tomar muy en serio la facultad y me pasa que no me sale estudiar si no estoy sola. Justo ellos dos tienen un sistema de estudiar juntos. Están en silencio pero cada uno está haciendo lo que tiene que hacer. Una cosa igual es leer algo o hacer un resumen. Pero para estudiar, yo necesito estar 100% sola. Aparte a veces hablo en voz alta así que ni le terminaría sirviendo a la otra persona su momento tranquilo de estudio. Entonces yo no podría depender de ese sistema fijo.
Capaz soy una exagerada y debería aflojar un poco el control. Pero me molesta tener que desorganizar toda mi vida por una relación. Eso no significa que yo no voy a reorganizar o ajustar planes para que todo encaje perfectamente. Pero no me gusta no tener la libertad de poder hacer un plan random en cinco minutos y que ambos podamos elegir cuánto tiempo queremos estar ahí. Incluso muchas veces pasa de que cuando la distancia realmente es más larga, los planes siempre son “en un punto medio”. Y las personas nunca terminan yendo a la casa de la otra porque eso sería gastar todo un día en ir y venir. O peor, tener que estar obligado a quedarte ahí porque volver a tu casa “no te conviene”. Sería re feo que la persona nunca pueda estar en mi casa tranquilamente, sin preocuparse de la hora o lo que tiene que hacer al día siguiente. También está el híbrido de personas que no siguen ninguna regla. Están los que TODO el tiempo están juntos porque viven cerca y están los que apenas se ven.
Por ejemplo, tengo una amiga que el año pasado se puso de novia por primera vez. Su relación es muy sospechosa para mi. Ella en el Cbc conoció a este chico ya que son de la misma carrera y también sus amigas medio que tenían buena onda con él y sus amigos. Ella decía que le parecía lindo pero que ni en pedo se regalaba y se acercaba. Capaz yo tuve que escucharla y seguir ese consejo con respecto a Gregorio. Cuestión, nada pasó y el año pasado, se lo encontró de casualidad en un cumpleaños que la invitaron a través del grupo ese Bondiola. Ellos conocían al cumpleañero y las invitaron a mis amigas al cumpleaños. Ahí se encontró con el chico, él la reconoció y hablaron durante toda la noche. Al siguiente día, él la invitó a salir y de ahí estuvieron unos meses hablando hasta ponerse de novios. La cosa es que ella no contaba NADA. No sé qué onda este tema entre hombres pero es muy raro que una mujer no le cuente a sus amigas del chico con el que sale. Ni es porque si o si ella tiene que decir algo porque hay red flags, sino porque es normal que si te gusta alguien, querés hablar de esa persona.
Entonces pasaron los meses y nada. Ella siempre decía “¿podemos hablar de otra cosa que no sea este chico?”, como si nosotras teníamos una gran información sobre quién era él. Obviamente íbamos a preguntar. Imaginate si estaba saliendo con la peor persona del mundo y ella al no contarnos nada, nosotras ni enteradas. Creo que igual lo manejo de esa manera porque quedó bastante traumada de la última vez, donde sí contó y salió para el orto. Pero bueno, hay que encontrar un balance. A mi tampoco me gustaría contar TODO pero ALGO tengo que contar. Aparte, si no decis nada, corres el peligro de dejar pasar cosas que capaz no están buenas y vos no te das cuenta porque estas dentro de la dinámica. Está bueno que gente con una mirada externa te pueda avisar si algo está medio rari.
A los meses, se pusieron de novios y ninguna sabía quién chota era este muchacho. Otra cosa, ni nos quería mostrar una foto de él. Yo me pregunto mucho si ella tiene vergüenza. Osea si él le da vergüenza. Porque no entiendo qué onda. Además yo me pongo del lado del pibe. Imaginate que la persona con la que estés saliendo no le quiera mostrar una foto tuya a sus amigas. Lamentablemente, todavía no tengo la respuesta. No sé por qué ella actuó de esa manera. También me pregunto si habrá sido un poco migajera y dejó pasar actitudes de él para seguir saliendo. Hoy en día también no cuenta casi nada. Solo cosas básicas y más específicas como que el novio se fue hacer un work and travel a Estados Unidos. Pero después, de la relación no nos cuenta absolutamente nada. Incluso en su Instagram tardó un buen rato en subir una foto con él. De nuevo, yo también sería privada pero hay que encontrar un equilibrio entre la privacidad y la exposición. Tampoco para ocultar al pobre muchacho.
Al mismo tiempo, ella eligió el peor año para ponerse de novia. Aparte de la facultad, empezó a trabajar. A la mañana iba a trabajar y después a la tarde salía y se iba a la facultad hasta la noche. Nos dijo que a veces le cuesta mucho coordinar con su novio para verse. Él no solamente vive en Recoleta sino que está estudiando dos carreras. Se ve que nadie pensó en el tiempo de calidad cuando se empezaron a conocer. Además, ella no hace sacrificios. Su trabajo está en capital y una vez le pregunté por qué no aprovechaba que el novio, que aparte de vivir solo vive cerca de donde ella trabaja, para quedarse a dormir en su casa y después ir al trabajo a la mañana siguiente. Y ella me dijo que no, porque quería arreglarse en su casa. Mira que yo hablé mucho de independencia pero esto ya es cualquier cosa. Osea, tiene la oportunidad en bandeja de oro para estar más tiempo con el novio, que aparte nadie los va a molestar, que tiene menos viaje hasta el trabajo y no lo aprovecha. Además nos dijo que gasta mucha plata en ubers porque se vuelve a la noche a su casa porque no quiere quedarse a dormir allá. La gran pregunta entonces es, ¿cuándo se ven?. ¿En dónde quedó el amor?.
Por otro lado, la amiga esa que les conté de su relación tóxica el texto pasado, ella era lo opuesto a esta relación. Se veía mucho con su novio. Hasta el chabon se enojaba cuando ella se juntaba con nosotras porque decía que siempre le cancelaba los planes para estar con sus amigas. Cualquier cosa porque se veían todo el tiempo. Por suerte ella cancelaba algunos planes con él para vernos porque sino nunca nos veía. Igual ese chico era tremendo manipulador. Solía inventarse una situación, inventarse un problema, culparla a mi amiga y ponerse como víctima. Me acuerdo el día que ella le cortó. Estábamos en el cumpleaños de una chica del colegio que había invitado a bastantes personas de la camada. Ella ya venía teniendo una discusión con él antes del cumpleaños y nos dijo a nosotras que le quería cortar. Obviamente fue un puto milagro, estabamos todas re felices de que ella por fin lo hiciera y tomara la decisión. Entonces ella le escribió y le puso que quería cortar. El chabon se vino en bicicleta EN PATAS a la casa del cumpleaños. Él sabía la dirección porque estaba cerca de su casa y mi amiga se lo había contado como un dato. Lo peor es que ni era la casa de la cumpleañera. Era la casa del novio de la mamá de la chabona. Entonces el pibe cayó, tocó timbre y lo atendió el novio de la mamá de la chica. Me dijeron que estaba preguntando por mi amiga, que tenía que hablar con ella, que si por favor la podían llamar para que se acerque a la puerta. El señor ese lo sacó cagando, le dijo que era un desubicado por caer así a un cumpleaños y él se fue. Y después tuvo el tupé para culparla a mi amiga de “haberlo avergonzado enfrente a la gente del colegio”. Cuando él fue el psicópata que agarró la bici y bicicleteó en patas hasta una casa donde había un cumpleaños para hablar con mi amiga en vez de esperar al día siguiente.
¿Ahora se entienden mis estándares?. La gente está media loca y por eso hay que buscar gente que esté a la misma altura de locura que vos. Sino terminan pasando estas cosas. Aparte siento que muchas cosas que pido no son raras. Capaz no es lo más común pero no son imposibles de encontrar. Así que mientras tanto yo me quedo tranquila, no aceptando dinámicas que no van conmigo. Y nada que ver, pero al volver a escribir, a veces siento que estoy diciendo cualquier cosa. Después releo lo que puse y me doy cuenta de que no está mal. Pero me desacostumbré y me cuesta volver a poner en palabras lo que realmente quiero decir.
Más allá de estos límites, también quería retomar el tema del contacto físico y la sexualización que dejé ahí medio pendiente en el texto de ayer. Como dije, me cuesta más soltarme y permitirme ese contacto con ligereza y eso también viene de la mano con permitirme recibir ese contacto. Me acuerdo que el año pasado estábamos en el kiosko con una amiga de la facu. Yo me quería comprar algo y a ella también se le antojó algo. Pero se dió cuenta de que no tenía plata en mercado pago y yo le ofrecí pagarle. Literalmente eran mil pesos y a mi ni me importaba que me los devuelva a pesar de que me insistió. Y por ese gesto que tuve, me dijo “gracias Flor, que tierna que sos” y me dio un beso en el cachete. Yo re dura. Claro, yo una piedra ni acostumbrada a ese tipo de cariño, la verdad que no me lo esperaba. Igual no me molestó, me pareció tierno. Pero también me di cuenta de lo poco que me permito esos gestos. No solo darlos, sino recibirlos. A veces cuando voy a juntadas con amigas, me saludan con un abrazo. Y yo ni pensaba que ellas estaban en ese mood entonces termino abrazándolas re dura. Más que nada porque no espero el gesto, entonces cuando pasa no sé bien cómo responder naturalmente. Al mismo tiempo, estos dos temas, del contacto físico y la sexualización, se pueden mezclar.
Un gran personaje de mis textos, el Mono, fue alguien que mezcló ambas reacciones en mí. Mientras que terminó tocándome de forma apresurada e impulsiva y preguntándome si quería volver al hotel con él, también tuvo otro gesto que no mencioné en su momento. En realidad hubieron dos cosas que no mencioné. Más que nada porque pensé que era algo más privado pero bueno, ya que estamos acá, lo cuento. Aparte uno es algo que es importante para entender su historia más a detalle y el por qué me descolocó tanto que me tocara así nomás. Cuestión, a unos minutos de empezar a chapar con el Mono, me preguntó si podía tocarme las tetas. A mi medio que me chupó un huevo y le dije que sí, la verdad que justo eso no es un gesto que diga “wow qué íntimo y profundo”, entonces aprovechando la espontaneidad del momento, acepté su propuesta. Vieron que acá sí preguntó si podía tocarme, pero después se ve que se olvidó que UN solo “sí”, no significa “sí” a todo. Yo en ese momento tenía un corset de cuero que se ataba por detrás. Cuando él me preguntó eso, yo no entendía exactamente qué quería tocar si estaba en modo morcilla, con todo bien en su lugar adentro del corset. Entonces pensé que simplemente iba a apoyar la mano y ver qué hacía con eso. Al parecer, él tenía pensado otra cosa y puso la mano tipo cucharita y metió la mano adentro del corset. Fue un poco gracioso eso. ¿Qué tantas ganas tenía de tocarme la teta para encontrar una manera creativa de luchar contra mi corset?. Sinceramente en el momento no lo pensé mucho. Claro, yo tenía los ojos cerrados, no me estaba dando cuenta de cómo se veía eso hacia afuera. Aparte tenia a dos sets de personas chapando en ambos costados de mi colegio. Me pregunto si alguien me vió la teta.
Como digo no lo pensé mucho, años después sí. Obviamente para la próxima no lo haría en público, tendría mucha más discreción. Pero entre caipiriñas y el poco pensar del viaje de egresados, yo no lo cuestioné demasiado. También, en ese momento que él empezó a chapar muy raro y yo me quería ir a la mierda, puse la excusa de que quería ir al baño. Cuando fui al baño, me miré al espejo y vi que tenía todo el corset aflojado. Estaba al borde de que se me aflojaran tanto las tiras que terminaba pelando teta. Bueno, igual digamos que no sería tan sorprendente después del manoseo público. Además no me acuerdo mucho pero creo que por suerte solo metió la mano y no es que me sacó la teta para afuera. Pero eso ya no importa. Lo hecho ya está hecho. El otro gesto del que quería hablar era que, como hacía mucho calor, a veces él hacía pausas y me hablaba unos segundos. En una de esas pausas, me acarició las piernas. No me molestó y no me pareció raro, pero obviamente no lo esperaba. En un momento me estaba tocando toda la teta, después metiendo la mano en donde no debía y después andaba cariñosito. Me pregunto si es una táctica para ganarse la confianza de las minas. Tipo “mirá que tierno que soy acariciándote las piernas, ¿querés ir a cojer conmigo?”. Capaz lo hizo porque le pintó, pero como yo no estoy acostumbrada a hacer lo que me pinta, dudo de la intención.
Para cerrar el texto, conectando un poco con lo que fue la historia del Mono y su grupo donde yo quede como la villana, quería contar una experiencia que tuve de Okcupid. Esto pasó el año pasado en enero y mágicamente todo vuelve y me enteré de cosas del chabon este año también alrededor de ese tiempo. Lo más gracioso es que ni me acuerdo el nombre del chico. Porque en Instagram se hacía el aesthetic y no puso su nombre sino otra cosa. Pero creo que se puso Stuttgart, recién lo busqué y es un lugar de Alemania (?). Además ni sé para qué lo matcheé si parece un twink. Yo odio a los twinks. (Abro paréntesis. La palabra “twink” se empezó a usar para referirse a los hombres gays que suelen ser medios flaquitos y femeninos. Últimamente la palabra también se empezó a usar para referirse a los hombres heterosexuales que parecen twinks porque comparten estas mismas características a pesar de su sexualidad. Los twinks heterosexuales se hicieron bastantes famosos entre los gustos de las mujeres ya que apelan a esa parte más sensible y deconstruida del hombre y parecen no tener una masculinidad frágil.) Me parecen muy performativos y no son para nada mi tipo. Creo que le dí una chance porque estaba aburrida y quería probar algo nuevo. Entonces empecé a hablar con Stuttgart. Hablamos por dos días, con muchas intermitencias, y me escribió que me tenía que decir algo. Yo había dejado de hablar hace poco con Gregorio entonces ya toda charla seria me hacía pensar que me iba a decir algo malo. Pero no, me dijo que le parecía linda. Exactamente, me dijo algo que yo ya sabía, por algo me likeo en la app. Yo estaba media confundida cuando me dijo esto. No entendía muy bien qué quería decir. Después siguió y me dijo que le parecía copada y que quería seguir hablando conmigo. En ese momento, yo estaba por empezar el intensivo de economía que iba a requerir toda mi atención y aparte venía media a la defensiva con los vínculos por lo que pasó con Gregorio. Además me di cuenta que no me atrae mucho físicamente y que a pesar de que me gustó charlar con él, lo veía más como un amigo.
Yo le respondí que también me parecía copado y eso y el chabon empezó a mandar lo mismo que yo mandaba. Como que literalmente copiaba y pegaba los elogios que yo le estaba haciendo y me los devolvía. Osea capaz en su cabeza simplemente quería corresponder lo que yo le decía con reciprocidad, pero me pareció raro que todo lo que decía era lo mismo que yo le decía. Tipo, ¿no podes pensar por tu propia cuenta algo lindo para decirme?. Entonces nada, le expliqué la situación, lo entendió y se quedó ahí. A mi me quedó una sensación rara del pibe pero seguí con mi vida. Después en Instagram yo veía que a él le gustaba mucho subir historias sobre bandas underground que iba a ver y eso. Y después empezó a hacer algo re gracioso. Subía beboteos TODO el tiempo. Pero como les explico que un día subió TRES beboteos. Ni yo subo tantos beboteos por día. ¿Qué hace un hombre, supuestamente heterosexual, beboteando tres veces al día?. Yo realmente creo que a él no le gustan las mujeres, sino que quiere ser una. Además hace poco le mostré la foto de perfil de Instagram de él a una amiga y me dijo “parece gay”. Exactamente.
Todo un año pasó sin noticias de este chico hasta que una amiga me dijo que su amiga de la facultad se lo encontró en Okcupid y que iban a salir a una cita. Pasó un tiempo y le pregunté a mi amiga qué onda, cómo había ido la cita y eso. Me dijo que su amiga y él salieron por una semana, después su amiga pensó que el pibe era re intenso, que se re había enamorado, que quería que ella conozca a la familia de él a pesar de conocerse hace re poco y que no le gustaba tanto físicamente. Y al ver que él estaba re enganchado, le dijo que quería dejar de hablar y el pibe se re enojó. También me dijo que hablaron de mí. Supongo que la amiga le contó que me conocía. Lo que me llegó es medio gracioso. Me dijo que el chabon había dicho que yo le había cortado el rostro y que se quedó re resentido. Aparte pausa. Yo le expliqué que iba a estar con cosas de la facultad y que no iba a tener el tiempo para enfocarme en alguien, hablamos DOS DÍAS, me comuniqué como una persona adulta pero ojo que “le corte el rostro”. Bua. Creo que no aceptó el rechazo.
Yo a veces reflexiono esta característica particular de los hombres. Noté que a muchos les gusta cambiar la narrativa cuando le cuentan que pasó a sus amigos. El novio tóxico de mi amiga contaba cosas inventadas directamente. Gregorio seguro omitió la parte de su ghosteo a sus amigas. Estoy segura de que si ellas hubiesen sabido que me re dejo colgada, no hubiesen estado tan pendientes a lo que pasaba durante el intensivo y no hubiesen ayudado a que nosotros reconectemos de alguna forma. Stuttgart quedó dolido por mi honestidad y lo sintió como un balazo al corazón. ¿Qué está pasando?. ¿En dónde quedó la responsabilidad emocional y el hacerse cargo?. Pero bueno, obviamente no van a decir la verdad. No les conviene. No queda bien con su imagen cool y nonchalant de hombre macho fuerte que nunca se equivoca y que nada le afecta.
Comments
Post a Comment