Entre el todo y la nada

 Entre el todo y la nada


¿Por qué es tan difícil soltarte?

¿Por qué es tan difícil olvidarte si no pasó nada

Capaz no pasó nada, capaz pasó todo.

Pasó tanto que ya ni siquiera sé qué fue lo que pasó.

Porque para mí, en este mundo tan indiferente, no fuiste nada, fuiste alguien.

Alguien que iluminó partes de mi que no conocía.

Partes de mi que querían expresarse pero se ocultaban detrás de mis barreras.


Me tocaste el corazón. Me tocaste los miedos.

Me tocaste el deseo de abrirse. Me tocaste el miedo de volver a repetir la decepción.

Me rompiste en mil pedazos. Me reconstruiste desde cero.

Me sacaste de la pasividad. Me hiciste esperar.

Me hiciste dejar de pensar. Me hiciste empezar a sentir.


Quise olvidarte mil veces. Pero querer a veces no es suficiente.

Intentar borrarte de mi memoria solo hacia que aparezcas en cada rincón de mi alma.

Te solté en los hechos, pero no en la esencia.

Todos los caminos llevan a Roma pero el mío me lleva a vos.

No entiendo por qué todavía estás acá, si hace tanto que no estás.


A veces me pregunto si sentiste lo mismo.

Si los pensamientos te mantienen despierto a la noche para que las emociones inunden tu habitación.

Si a vos también te paso todo.

Si para vos también fui alguien.

Si vos tampoco lográs soltarme.


Odio que “amar es dejar ir”.

En mi diccionario, dejar ir es sacrificar la posibilidad de nunca volver a sentir lo mismo.

Y yo, no sé soltar cuando algo me hace sentir tan viva.

Comments

Popular posts from this blog

Buen provecho

El último regalo

A tiempo